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A resultas de la verificación pertinente llevada a cabo por el equipo del "Karst Exploration and Conservation Project (BCA/BRA)" en la mallorquina Cova de sa Gleda (Manacor, Illes Balerars) se detecta una desviación letal en la topografía subacuática realizada en su día por el GNM ( 1997-2012) y asociados, desde los puntos iniciales del levantamiento de las redes poligonales. Entramado de trayectos que requiere de óptimas triangulaciones de comprobación para ir cerrando sobre sí misma cada tanto los tramos de la ruta y evitar la progresiva acumulación de errores motivados principalmente por la deriva magnética en la brújula y por determinadas inexactitudes en las mediciones planimétricas y altimétricas.

La representación subacuática de verificación obtenida por el KECP, mediante los datos producidos por SONARS, con los Screenshots  y dispositivo Ariane, con implementación geolocalizadora mediante Internet en lo que respecta al punto de partida en la entrada del complejo subterráneo y el final del trayecto de verificación situado a 275,4 del origen, permitió extraer la conclusión de un error admisible de solamente el 1% (D=3,2 metros en el total de la ruta de comprobación) y 2,5m. en el vector inicial relativo acceso al subterráneo. Según las tablas de datos analizados por el equipo de ingenieros topográficos que elaboraron el exhaustivo "Informe" que facilitaron al KECP.  Mientras el trabajo topográfico publicado en su día en la revista "Endins" por X. Gràcia et Alii (GNM/1997-2012) supondría una derivación poligonal de 38,9 metros respecto a la correcta.

La cuestión implica tal deformación de la red espelo-subacuática de redes poligonales que ilustran sobre la dificultad real de poder ubicar un punto mínimamente preciso que, en superficie, permitiera rescatar a alguien taladrando encima desde la superficie. Conforme ya se advirtió oportunamente (E-mails al equipo internacional -alternativo- que esperó pacientemente en el aeropuerto de Londres el permiso del gobierno español y del jefe del operativo de rescate, antes de que se decidiera perforar, de manera finalmente inútil, para rescatar al confinado X. Gràcia. Caso luego felizmente resuelto, como es sabido.

Luego están aspectos más discutibles, pero clarificables con un poco más de trabajo investigativo, exploratorio, de verificación de datos, de contrastar recursos disponibles, etc. etc. Puede ser el caso de la cota máxima topográfica atribuida al fondo del lago de la Cova de sa Campana  (Escorca) y a cuyo autor se le pidió personalmente (vía E-mail) su correspondiente verificación; pues parece existir cierta incongruencia entre la superficie del nivel freático del fondo de la cuenca hidrográfica inmediata al mar, la cota sobre la entrada de la caverna y el estimado nivel freático -o bien vadoso, si fuera el caso- del final practicable de esta magna cueva, de momento la más profunda del archipiélago. 

Tan exigentes, responsables y capaces deben ser los niveles de seguridad en los procedimientos exploratorios como en la seriedad de las publicaciones topográficas, de los textos  y las representaciones. Claro que algo puede hacerse con niveles mínimos de adecuación, pero quienes pretenden estar en la cumbre de la ola están expuestos a que todos les vean, les critiquen y de alguna manera les juzguen.

EDITORIAL                  

"Corpus cavernario mayoricense"

jaencinas.ccmallorca@gmail.com